Exámenes periódicos para la Prevención del Cáncer de Mama.

El cáncer de seno (o cáncer de mama) ocurre cuando las células crecen de manera descontrolada. El cáncer de mama puede originarse en diversas partes del seno. Estas células normalmente forman un tumor que a menudo se puede observar en una radiografía o se puede palpar como una masa o bulto. Otras veces, estos no son pueden ser detectables a simple vista.  Por esto es importante la prevención, a través de la autobservación de cualquier cambio en nuestra anatomía, realizar visitas periódicas al médico y exámenes de detección temprana.

VISITE A SU MÉDICO

Es importante que usted realice una visita al ginecólogo al menos una vez al año, entre otras razones, para que este pueda detectar anomalías o cambios en el sistema reproductor femenino que puedan ser signos de alguna enfermedad seria como el cáncer de mama y de útero.  

En la consulta, el médico le preguntará si tiene algún síntoma inusual, desde cuándo y con qué frecuencia los experimenta, entre otras interrogantes. Como parte del examen físico el médico también palpará las mamas en busca de bultos que puedan ser sospechosos.

Si el médico le solicita realizarse un examen de detección, no siempre es porque piensa que pueda tener cáncer. Estas pruebas se realizan cuando todavía no existen síntomas, pero se recomiendan cuando ya la paciente presente algún signo sospechoso o si tiene factores de riesgo como la edad, antecedentes familiares o personales de cáncer. En estos últimos casos, incluso se podría añadir alguna prueba genética que determine las probabilidades de que pueda desarrollarlo.

HÁGASE EL AUTOEXAMEN

El autoexamen es un método sencillo que se realiza en la privacidad de su hogar.  Se recomienda realizarlo, más o menos de 3 a 5 días después del comienzo del periodo. Si está en la menopausia, puede hacérselo el mismo día todos los meses.

¿Cómo realizar el autoexamen?

Empiece por acostarse boca arriba. Es más fácil examinarse todo el tejido mamario si está acostada.

  • Coloque la mano derecha por detrás de la cabeza. Con los dedos del medio de la mano izquierda presiona suave, pero con firmeza haciendo movimientos pequeños para examinar toda la mama derecha.
  • Luego, estando sentada o de pie, palpa la axila, ya que el tejido mamario se extiende hasta esta zona.
  • Presione suavemente los pezones, verificando si hay secreción.
  • Repita el proceso en la mama izquierda.

Luego, párese delante a un espejo con los brazos a los lados.

  • Mire las mamas directamente en el espejo. Busque cambios en la textura de la piel, como hoyuelos, arrugas, abolladuras, escamosidad o piel que luzca como cáscara de naranja.
  • Igualmente observe la forma y el contorno de cada mama.
  • Revise para ver si el pezón está hundido.

De encontrar algún bulto, masa o cambios en la textura de la piel de la mama, contacte de inmediato a su médico.

NO TODOS LOS BULTOS SON CÁNCER

También es importante que sepa que la mayoría de las protuberancias de los senos son benignas y no cancerosas (malignas). Los tumores no cancerosos de los senos (benignos) son crecimientos anormales, pero no se propagan fuera de los senos y no ponen la vida en peligro. Sin embargo, algunas protuberancias benignas en los senos pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de seno.

EXÁMENES DE DETECCIÓN

Entre las pruebas a realizar pueden ser:

Mamografía: Es el examen más común para la detección del cáncer de mama.  En él, se toman imágenes de la mama y se puede realizar desde los 40 años una vez al año, aunque no presente ningún síntoma.  Esto aumenta las posibilidades de encontrar el cáncer en un estadio más temprano.

También se realiza como prueba de diagnóstico, cuando la mujer experimenta signos como bultos o secreción del pezón.

  • Resonancia Magnética.  usa campos magnéticos, en lugar de rayos X, para producir imágenes detalladas del cuerpo.
  • Ultrasonido. Esta prueba utiliza ondas de sonido para crear una imagen del tejido mamario.

Es importante considerar que los exámenes de detección habitualmente no diagnostican el cáncer. De encontrarse un resultado anormal en el mismo, en ese momento se refiere a otras pruebas y/o exámenes diagnósticos, para verificar la existencia de un cáncer. Estos pueden incluir una biopsia, para la que se extraen células o tejidos para que un patólogo las observe en un microscopio y determine la presencia o no de cáncer.

FACTORES DE RIESGO Y LOS EXÁMENES DE DETECCIÓN

En algunos casos, estas pruebas de detección se les refieren mayormente a personas que puedan tener factores de riesgo como:

  • Antecedentes personales o familiares de cáncer.
  • Edad avanzada.
  • Ciertas mutaciones (cambios) en los genes que se han vinculado con cáncer.
  • Exposición a agentes cancerígenos como el humo del tabaco o sustancias químicas en el lugar de trabajo.
  • Coágulos de sangre que se forman sin una razón conocida.

Los pacientes con estos factores de riesgo pueden necesitar someterse al examen de detección con más frecuencia o a una edad más temprana que otras personas.

Sin importar su edad, si tiene factores de riesgo de cáncer de mama, debe consultar con su médico sobre cuándo empezar a someterse a exámenes de detección del cáncer de mama y con qué frecuencia.

Detectar de manera temprana la enfermedad puede ayudar a combatir la misma y evitar que pueda aumentar el riesgo de fatalidad.

Links de referencia

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001993.htm

https://www.cancer.gov/espanol/cancer/deteccion/aspectos-generales-deteccion-paciente-pdq#_104

https://www.cigna.com/individuals-families/health-wellness/hw-en-espanol/temas-de-salud/examenes-de-deteccion-del-cancer-de-seno-ncicdr0000257995

https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-seno/pruebas-de-deteccion-y-deteccion-temprana-del-cancer-de-seno.html

https://www.cancer.net/es/tipos-de-c%C3%A1ncer/c%C3%A1ncer-de-mama/diagn%C3%B3stico

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